Foto: Tomada de la cuenta de Twitter de Gianluigi Buffon @GianluigiBuffon.

Pocos jugadores en el mundo del fútbol consiguen cautivar con ese efecto paternalista a aficionados propios y rivales como lo hace el mítico portero italiano Gianluigi Buffon, quien anunció hace unas semanas que no seguirá defendiendo los colores bianconeros, siendo éste su capítulo final en el equipo más popular de Italia, Juventus.

‘Gigi’ ayer se coronó campeón de la Coppa Italia tras vencer a Atalanta por 2-1 con el elenco de Andrea Pirlo, de futuro incierto en el banquillo de la ‘Madama’, alcanzando así su título número 22 en el cuadro de Turín, pero también habiendo obtenido un hito especial: se consagró monarca de un torneo en cancha con Federico Chiesa, cuyo padre (Enrico) ganó una Copa UEFA con el cancerbero en Parma (1999).

“La final perfecta; el final perfecto”, expresó Buffon en sus redes sociales, pues no podía cerrar su ciclo en ‘La Vecchia Signora’ de una manera que no fuese adjudicándose de algún título. Al final del encuentro, sus compañeros lo alzaron en virtud de su espíritu vencedor que siempre lo caracterizó.

Sin embargo, el arquero italiano tiene una asignatura pendiente que le ha motivado a seguir compitiendo en la élite a sus 43 años: la Liga de Campeones. ‘Gigi’ nunca pudo ganar una Copa de Europa, agravando más la estadística el hecho de que perdió tres veces la final (en 2003 ante AC Milan, en 2015 ante FC Barcelona y en 2017 ante Real Madrid), todas con Juventus.

A pesar de no haberse podido consagrar a nivel de clubes continentalmente, Gianluigi Buffon puede jactarse de tener en su palmarés una Copa del Mundo (Alemania 2006), que marcó el adiós de Zinedine Zidane del fútbol y en la que dejó en el camino al anfitrión firmando una de las mejores participaciones para cualquier portero en una cita ecuménica de esa índole.

Pero tal vez el campeonato de mayor valor para la afición ‘bianconera’ por parte de Buffon no sea algún Scudetto, sino el hecho de que en 2006-2007, el arquero italiano decidió quedarse en Juventus para disputar una Serie B y devolver al equipo de Turín a la máxima categoría del fútbol local, un gesto deportivo que conmociona a cualquier corazón amante de este deporte.

Gianluigi Buffon, sin duda alguna, es un profesional que vale la pena imitar.